Desesperado, vendía lapiceros y nadie podía creer la verdad detrás de ese hombre.

Este hombre se presentaba en las calles vendiendo lapiceros, todos se preguntaban porque tenía a una niña en brazos, todos quedaron conmovidos por la historia de este hombre.

Muchos somos realmente afortunados y no lo sabemos, deberíamos ser agradecidos por cada cosa que llega a nuestras vidas para hacernos personas afortunadas. Ya que muchas personas en las calles no tienen ni siquiera un techo donde pasar las noches.

Hay personas que andan vagando en las calles sin techo, sin comida e incluso hasta enfermos y muchos tenemos cada día un plato de comida en la mesa, donde dormir y nos sentimos desafortunados.

Mira la historia detrás de este hombre que se pasea por las calles vendiendo lapiceros por esta simple razón. Mira el vídeo hasta el final y siempre da las gracias por las cosas que tienes.